.... 'sin título' ....
Recuerdo la última vez que me dijiste que me querías. Acabábamos de hacer el amor y entre la somnolencia susurraste un “te quiero”. Entonces ya leía la mentira en tus ojos. Pero tu boca disimulaba tan bien... No sé exactamente lo que me hizo darme cuenta de que tus caricias eran fingidas. Tan solo lo supe. Aquella misma noche empecé a sentirme extraño. Estaba estirado en la cama, contigo al lado. Sentía el calor de tu cuerpo, tu respiración, pero empezabas a ser nada para mí. Dormida eras solo un peso a mi lado. Y yo pensaba en ti, en aquella que ya no estaba conmigo. Cerré los ojos y me mareé. Todo daba vueltas a mí alrededor. No era solo una sensación, era real. Podía sentirlo. Al fin me dormí. Y soñé. Fue un sueño muy largo y muy extraño: cortinas de satén azul azotadas por el viento. Habitaciones cerradas, sin ventanas, espaciosas como el firmamento. El suelo era de arena y en las paredes se podía oír el mar. Yo volaba buscándote. No hacía más que dar vueltas de habitación en habit...