dimarts, de setembre 09, 2008

Comerse el mundo

Estoy en un momento de confusión total. No sé exactamente que tengo que hacer así que haré lo que sienta en las entrañas y como sea será. Tengo un miedo que paraliza mi mente. Me quedo como en blanco, pero con la covardía no se va a ningún sitio. Y estoy contenta. Me va bien el trabajo, empiezo a ver que podré conseguir algunas de las cosas que quería (con el tiempo, pero de eso tengo de sobras), los kilillos de más van desapareciendo...

En general estoy bien contenta. Pero cuando llega la calma de la noche me asaltan otra vez todas esas dudas y temores que se agazpan detrás de las puertas. Hay que barrerlas de un plumazo. Decir con seguridad y optimismo que aquí estamos y tirar para adelante. La recompensa puede ser impresionante. Hay que salir a comerse el mundo!